El pasado Jueves, 5 de Junio de 2008 descansó un siervo grande para el Reino de Dios. El Reverendo Germán Núñez Bríñez fue uno de los pilares de la obra Bautista en Venezuela. Nació en Santa Bárbara del Zulia, Venezuela el 21 de agosto de 1916. Mas de 70 años dedicó al servicio del Señor. Ahora descansa en presencia de Aquel quien lo llamó. A continuación, el tributo escrito por el Rev. Fransico Aular; amigo y alumno del fallecido.
Al príncipe de los predicadores venezolanos
'¿No sabéis que un príncipe y grande ha caído hoy en Israel?'
2 Samuel 3.38
Mi tributo a mi maestro, hermano y amigo
Rev. Germán Núñez Bríñez
I
Como príncipe que eras,
por tu verbo en lo sagrado.
Al saber que no estarás…
Al saber que te has marchado.
Tenemos lágrimas niñas en los ojos
Tenemos lágrimas tibias en los labios.
Santa Bárbara está triste,
y también el Escalante.
Porque en las alas del alba
se le marchó, su gigante.
Se fue Germán Núñez Bríñez
El siervo de Dios tan temerario
El que inflamado de intrepidez,
sacabas fechas al calendario.
Porque todos aquí reconocemos
que nunca estuvo ocupado...
Para llevarle a las multitudes
el mensaje de Jesús en el Calvario
Por su marcha al infinito
lloran templos y santuarios...
Donde su voz se escuchó
Como voz de campanario.
Llamando a arrepentimiento
al pueblo venezolano.
II
Como príncipe que eras,
por tu verbo en lo sagrado.
Al saber que no estarás…
Al saber que te has marchado.
Tenemos lágrimas niñas en los ojos
Tenemos lágrimas tibias en los labios.
En procesión respetuosa te llevamos,
tus alumnos que formaste en tus brazos.
Y a tu lado, escudriñando la Palabra
así fuimos creciendo, paso a paso.
Domador de mis sueños impacientes
Forjador de hombres en sus actos.
No dejabas de felicitar al ver lo bueno
No dejabas de exhortar al ver lo malo.
Se nos fue tu sonrisa de satisfacción.
Se nos fue tu apoyo desde el banco.
Disfrutaste al vernos predicar,
porque te viste en nosotros, retratado.
Se nos fue tu apoyo en la oración
se nos perdió la voz que enseñó tanto.
Varón de Dios, siervo de los siervos…
Ahora estás postrado, y de gozo en llanto
Con el misma emoción que sentiste,
cuando visitamos los Lugares Santos.
Ahora estás con tu Señor al que has servido.
Puedo oír tu voz que todos conocíamos que
fue un don especial que Dios te ha dado,
Esa voz de pastor que tus ovejas conocían
sin usar tu vara y tu cayado.
III
Como príncipe que eras,
por tu verbo en lo sagrado.
Al saber que no estarás…
Al saber que te has marchado.
Tenemos lágrimas niñas en los ojos
Tenemos lágrimas tibias en los labios.
Ahora estás con tu Señor el de Judea.
Ahora estás con tu Señor, el del Calvario.
Ciertamente el bien y la misericordia de Dios
tu vida entre nosotros, estuvo guiando…
Ahora le dice al Señor: '¡Gloria a Ti
Jesús divino!' ¡Mi Jesús resucitado!
Vez las huellas de las espinas y los clavos.
¡Por ellas Germán Núñez Briñez, estás allí¡
Como tantas veces, te escuchamos:
Pero ahora estás en plena gloria
De la gracia en plenitud, disfrutando.
Atrás quedó el sufrimiento, el dolor
las circunstancias y el desencanto.
Como los héroes de la fe que como tú
llevaron las marcas del soldado:
Disciplina, obediencia y siempre
en marcha en pro de lo supremo, procurando.
Le dirás 'Aquí está el arado que me diste,
mi carrera en esa vida ha terminado'
Perdona que te lo regrese así,
por el sudor y mis lágrimas:¡oxidado!'…
IV
Como príncipe que eras,
por tu verbo en lo sagrado.
Al saber que no estarás…
Al saber que te has marchado.
Tenemos lágrimas niñas en los ojos
Tenemos lágrimas tibias en los labios.
¡No Lloren campanas ni santuarios!
¡No llores mis hermanas, mis hermanos!
Porque Germán de Jesús Núñez Bríñez, ¡vive!
Y lo que él nos modeló, sigue brillando.
Hoy sus discípulos que estamos por el mundo,
lo que él nos enseño, vamos predicando:
Del Espíritu Santo, encendidos.
En sermones muy bien estructurados:
'¡Cristo es la única esperanza!'
'¡Jesús es el Verbo Amado!'
'¡Hay vida en Jesús!...'
'¡Este mundo necesita ser cambiado!'
'Este mundo, necesita a Jesús:
¡Vayamos a anunciarlo!'
Como príncipe que eras,
por tu verbo en lo sagrado.
Al saber que no estarás…
Al saber que te has marchado.
Tenemos lágrimas niñas en los ojos
Tenemos lágrimas tibias en los labios.
Rev. Francisco Aular
Toronto, 5 de junio de 2008
Labels: desncanso, German Nunez, presencia, tributo